lunes, 20 de mayo de 2013


Por Hjalmar Hernandez.
Para Curso de Pensamiento Cientifico (www.coursera.org)

Desde que somos niños tenemos un bombardeo continuo en aras de inculcarnos que debemos decir la verdad. Caricaturas como Pinocho hasta nuestros profesores de los primeros años nos dicen en cada momento que decir una mentira es malo.
Y crecemos con esta idea, hasta que nuestro actuar vive en un ambiente fronterizo, cruzando de vez en cuando la delgada línea roja entre mentiras y verdades.

Pero entonces, ¿Qué es verdad?
Mi “definición de verdad”, si se puede llamar así, ha ido cambiando con respecto al tiempo, desde ser un pecado el decir mentiras a ser consciente de lo que digo y hago. Es un término que se escabulle a la hora de abordarlo y a veces eludimos con alevosía pensar sobre él. Si partimos de la definición de la RAE dice: “conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente” y en su acepción 2 dice: “conformidad de lo que se dice con lo que se siente o piensa”
Si partimos de las anteriores definiciones se puede decir que la verdad debe ser objetiva y a la misma vez demostrable, por lo tanto verificable de alguno modo.
El problema de la verdad es que depende del contexto, del lenguaje, de la cultura, y la sociedad misma. Tenemos así que una fotografía o una película se presenta la realidad y se valora, pero a veces se hace desde el contexto del observador no del objeto a valorar. Por otro lado “la verdad pura es inalcanzable por el lenguaje” decía Nietzsche (Nietzsche, 2001), frase que cabe a la perfección en el sentido que el lenguaje es un producto social y por lo tanto susceptible de apreciaciones que en algunos contextos pueden considerarse como algo falso. De esto último se desprende que las verdades pueden ser nominales y reales es decir depende de lo que se diga y de lo que realmente es. Por ende si queremos juzgar una imagen debemos saber utilizar nuestro lenguaje, y saber que significan las verdades que estamos tratando de evaluar.
En cuanto a  cultura y sociedad se debe reconocer primero que hay verdades distintas a las nuestras por lo tanto se debe comenzar con conocer la forma de adquirir conocimiento y ser conscientes que “solo podemos generar conocimiento nuevo basándonos en nuestra cultura” (Gershenson, 2013)
Como último rubro del cual depende la verdad se menciona  a la lógica,  ciencias como las matemáticas se basan en axiomas y de estos se derivan a proponer teoremas. Pero el problema es que muchas veces se tienen distintos axiomas posible para valorar algo, lo cual puede tomarse como algo limitado o si se quiere subjetivo.

De todo lo anterior surgen preguntas obvias, ¿Cómo se puede decidir sobre la verdad en situaciones diarias? ¿Cómo se puede manipular la verdad? ¿Cómo podría detectar una verdad manipulada?
Primero que nada, en una situación cotidiana debe valorarse el contexto en que se da una situación para determinar su veracidad. A parte del contexto debe verse la interacción que haya entre el sujeto y el objeto, para determinar la veracidad de la imagen, y en muchos casos se debe adaptarse al contexto y cambiar de paradigma  en caso de ser necesario. Por ejemplo un docente que vea peleando a dos niños, debe detenerlos de inmediato pero para aplicar justicia debe conocer el contexto en que se dio la pelea, y también el medio en que se desarrolla el niño; ya que esto último puede haber sido el detonante de la pelea.
Con respecto a la segunda y tercera pregunta, se puede contestar así: para manipular la verdad habrá que saber utilizar nuestro idioma y el contexto en que se va a decir. Por otro lado decía Maquiavelo "Todos ven lo que aparentas; pocos advierten lo que eres" lo cual implica como sujeto OBSERVAR y tener en cuenta la complejidad, el contexto para poder prevenir creer en una verdad manipulada. En palabras técnicas quizá sería decir que para detectar una verdad manipulada se debiera aplicar los postulados básicos de la ciencia: objetividad, cognoscibilidad, y verificación.

Todo concepto de verdad es debatible, y al estar en un mundo supeditado al lenguaje y a nuestra cultura las verdades se deben contextualizar. Lo cual nos deja en una posición de que se debe asumir una actitud abierta y tolerante para lograr determinar si algo no concuerda con el objeto y por lo tanto su veracidad.
Finalmente no se trata de decir que todo es relativo y que es imposible vivir en nuestra sociedad o de caer en el dogmatismo de decir que “es una sociedad llena de mentiras” sino de cambiar nuestros paradigmas y ser conscientes de que nuestro mundo es multicultural y por lo tanto lleno de ideas nuevas.

Fuentes utilizadas:
  • Gershenson, C. (2013). coursera. Obtenido de https://d396qusza40orc.cloudfront.net/ciencia/doc%2Fverdadsociedadcultura_U2S4.pdf
  • Nietzsche, F. (2001). Sobre la verdad y mentira en sentido extra moral. Obtenido de http://www.lacavernadeplaton.com/articulosbis/verdadymentira.pdf


1 comentario:

  1. Puedo decir q...." la verdad" no es mas q dar nuestro punto de vista basado en un previo analicis de la situación en la cual uno pueda encontrarse , no enfocado a satisfacer lo q una segunda o tercera persona quiera escuchar....sino a ser objetivo y fieles a la hora de expresar nuestras ideas...:)

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